Forest negotiations advance at climate summit
No commentsNegotiations to combat deforestation and its impacts on climate change advanced quickly in UN climate talks this week in Poland, but not without controversy. Country negotiators agreed on a draft strategy known as Reduction of Emissions from Deforestation and Degradation (REDD). REDD is one of several contested issues to emerge out of last year’s Bali climate talks. Proponents of REDD hope a deal on deforestation can be nailed down next year in Copenhagen, where country negotiators will seek an agreement to succeed the 1997 Kyoto protocol. It is estimated that that as much as 20 percent of greenhouse gas emissions comes from forest clearing.
POZNAN.- Las negociaciones para lograr un acuerdo sobre la estrategia de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal (REDD)-en el marco del Plan de Acción de Bali- avanzan rápido en la 14a Conferencia de Cambio Climático de la ONU (COP14) en Poznan.
Esta semana, la Convención Marco de Naciones Unidas de la ONU para el Cambio Climático (UNFCCC por sus siglas en inglés) podría emitir un borrador sobre los aspectos metodológicos de REDD, que ya se habrían acordado entre los países involucrados en los primeros días de negociación.
Así lo afirmaron representantes de Organizaciones-No gubernamentales (ONGs) que pidieron no ser identificados, quienes agregaron que la próxima semana comenzarán las negociaciones políticas sobre la estrategia, una vez presentes ministros de medio ambiente de todo el mundo y funcionarios de alto nivel.
Aunque la información no ha sido confirmada por ninguna fuente oficial, un documento difundido por la Secretaría Ejecutiva de la UNFCCC afirma que “el conocimiento actual del enfoque metodológico es suficiente para iniciar las discusiones”, aunque, dice, “hay necesidad de incrementar las capacidades técnicas de los países en desarrollo para llevar a cabo sus inventarios de carbono forestales”.
De aprobarse, REDD ofrecería incentivos financieros y compensación económica para los países que conserven sus bosques compitiendo con los motores de la deforestación y la degradación, que favorecen la tala y conversión de áreas boscosas para agricultura y pastoreo. De la misma manera que en el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kioto, estas emisiones podrían ser adquiridas en forma de bonos de carbono por los países industrializados.
Estas actividades provocan una pérdida vegetal que equivale al 20 por ciento de las emisiones de gases invernadero proveniente de acciones humanas al reducir la capacidad de absorción del carbono en la superficie terrestre.
REDD sería la mejor opción para reducir emisiones de GEI por la relación costo/beneficio de las prácticas de conservación, concluye un informe publicado por el Centro Internacional de Investigación Forestal (CIFOR), que busca favorecer las condiciones para la aprobación de la iniciativa.
“REDD ayudará a definir las metas de reducción de emisiones permitiendo negociaciones para una estrategia más ambiciosa de combate al cambio climático y, sobre todo, sin costos extra”, afirma el documento.
Esto aumentaría las probablidades de que la propuesta se apruebe como parte del Plan de Acción de Bali para la COP15, que se llevará a cabo el próximo año en Copenhage y de la cual se espera un nuevo tratado hacia la expiración de la primera parte del Protocolo de Kioto, en 2012.
Según el último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), la mayor autoridad científica en el tema, la reducción y prevención de la deforestación es la opción con el mayor impacto en la cantidad de carbono actual reduciendo emisiones de GEI.
Actualmente, 56 por ciento de los recursos forestales del mundo se localizan en áreas tropicales y subtropicales, y siete países tienen el 60 por ciento de la cobertura forestal. Mientras tanto, la deforestación avanza rápidamente: entre 11 y 13 millones de hectáreas de áreas verdes se pierden cada año, y la mayor deforestación se localiza en Sudamérica (4.3 millones), África (4 millones), y el sudeste asiático.
Para que REDD opere adecuadamente, los países que participan deberán contabilizar la cantidad de carbono que guardan sus bosques y obtener balances precisos sobre las ganancias y pérdidas de área forestal.
Este inventario deberá cumplir con requerimientos técnicos que buscan garantizar que los recursos obtenidos corresponden a las emisiones evitadas, lo que demandará monitoreos estrictos sobre los cambios que sufren los bosques y el flujo del carbono en éstos.
Pero para CIFOR, los obstáculos para lograr un acuerdo sobre REDD son más políticos que técnicos, y “las negociaciones en Polonia deberían enfocarse en establecer un sistema de verificación fuerte e independiente para asegurar que las reducciones de emisiones son reales”.
“Si REDD es sobre cargado con requerimientos técnicos y consideraciones no climáticas, los costos de transacción podrían ser muy altos”, afirmó Frances Seymour, Directora del Centro Internacional de Investigación Forestal
Deforestación subestimada Las tasas de deforestación de la región de la Amazonia estarían siendo subestimadas de acuerdo con estudios publicados después del último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC). Según el Centro Hadley para Cambio Climático en Reino Unido, de no controlarse la deforestación la tasa de pérdida de cobertura vegetal podría aumentar 5 veces respecto a los escenarios del IPCC. En cambio, dice, “la preservación del bosque podría mantener el carbono almacenado de 4 Giga toneladas para el 2050”.

