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	<title>Climate Change Media Partnership &#187; Monica Oblitas</title>
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	<description>Improving media coverage and public debate on climate change in the developing world</description>
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		<title>Bolivia&#8217;s National Forestry Chamber: &#8220;Forests should be for everyone&#8221;</title>
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		<pubDate>Wed, 16 Dec 2009 13:34:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Monica Oblitas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Print stories]]></category>
		<category><![CDATA[Impacts]]></category>

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		<description><![CDATA[ Bolivia es uno de los países que tienen mayor riqueza forestal en la región y, además, el que tiene más cantidad de hectáreas certificadas. Por ello, el tratamiento de la nueva Ley Forestal debe hacerse con mucho cuidado.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Monica Oblitas of ¡OH!, the weekly magazine of the Bolivian newspaper Los Tiempos, speaks to the National Forestry Chamber&#8217;s president, general manager and attorney about the Chamber&#8217;s future plans and the new Forestry Law.</p>
<p>The story in Spanish follows.</p>
<p><strong>Cámara Nacional Forestal: “Los bosques deben ser para todos”</strong></p>
<p>La Cámara Nacional Forestal de Bolivia tiene su agenda bien clara. Ha decidido establecerse firmemente dentro de las negociaciones forestales en el mundo, para ello encontró un escenario ideal, el XIII Congreso Forestal Mundial que se llevó a cabo en Buenos Aires hace pocos días y en el que Bolivia tuvo un rol protagónico al haber sido anfitriona de la rueda de negocios que se realizó en el evento.</p>
<p>Pedro Colanzi, presidente; Arturo Bowles, gerente general, y Jorge Ávila, abogado de la institución, conversaron con ¡OH! acerca de los planes que tiene la Cámara para el presente y el futuro, y sobre la situación de la nueva Ley Forestal.</p>
<p>¡OH!:  ¿Cómo es que Bolivia llega a ser anfitriona de la rueda de negocios en este Congreso?<br />
Arturo Bowles (AB): Este Congreso ha integrado la parte científica con la empresarial, y para ello ha incorporado una rueda de negocios que contó con más de 200 participantes de 33 países, además de un foro de inversiones.</p>
<p>Pedro Colanzi (PC): La FAO estuvo en la Expofor en Santa Cruz y vio lo que hacía en la rueda de negocios allá, le gustó y nos invitó a replicar la iniciativa para que se haga por primera vez en un foro de esta magnitud una rueda de negocios a nivel mundial. Hemos tenido una muy buena aceptación. Tuvimos 1.500 reuniones de negocio que se llevaron a cabo en un día de trabajo.</p>
<p>¡OH!:  ¿Qué ofrece Bolivia?<br />
PC: Lo que la Cámara hizo, es organizar el evento, el “know how” y la logística. Participaron todos los agentes involucrados en el sector, productores, compradores, empresas de servicios forestales, empresas que venden maquinarias, aquellos que la precisan, participaron gobiernos prefecturales de Brasil y otros países. Fue una reunión donde participaron quienes tienen o quieren brindar algo sobre el negocio de la madera, tratando sobre todo de ir hacia la compra y venta responsable. Esto quiere decir que se trata de los que ofrecen o compran un producto lo hagan dentro de un esquema sostenible. Anteponer empresas que se sepa que están haciendo un manejo sostenible de sus bosques.</p>
<p>¡OH!:  ¿Qué tanta importancia se le está dando a la certificación?<br />
PC: Es muy importante porque la realidad nos muestra que si los involucrados en el sector forestal, quienes compran y quienes venden, no están compenetrados con las políticas y actores que se desenvuelven en el manejo forestal sostenible, no se puede llegar a un buen puerto.</p>
<p>Bolivia es un país que exporta aproximadamente 200 millones de dólares en productos maderables y no maderables forestales al año, de estos casi el 70% tienen un alto valor agregado. Bolivia exporta muebles, pisos, chapas, molduras, puertas, y casi el 50% tiene sello verde y tiene mucho que ofrecer y también para comprar, necesitamos maquinaria para desarrollar más nuestros productos y prueba de ello es que estuvieron en esta ronda más de 20 empresas bolivianas en la rueda de negocio.</p>
<p>¡OH!:  ¿Cuál ha sido el rol de las empresas privadas? ¿Pudieron participar también las comunitarias?<br />
AB: Estuvieron empresas comunitarias y varias llegaron desde Bolivia, también participaron empresas privadas que producen bienes, otras que ofrecen servicios; estuvieron bancos que ofrecieron créditos, hay casos de gente que ofrece y demanda inversiones en el área de plantaciones. Fue múltiple, toda la cadena productiva forestal tuvo que ver con la ronda de negocios.</p>
<p>¡OH!:  ¿Cómo observan el tratamiento de la nueva Ley Forestal?<br />
PC: Creemos que un reto de Bolivia es mantener este modelo forestal y mejorarlo, no retroceder. Creemos que un gran logro que se tiene actualmente, son las concesiones forestales que han sido la base de que hayamos logrado ser el país con mayor cantidad de bosques certificados en el mundo, entonces esto hay que acentuarlo, no tenemos que volver atrás. Estamos viendo que aunque la nueva Constitución nos garantiza migrar a otro tipo de contratos en las concesiones, en el último tiempo se está yendo en contra del modelo y las concesiones, prueba de ello es que casi hemos perdido 300.000 hectáreas de concesión certificada en el país. Considero que si  bien es momento y se está dando de a poco que las políticas forestales comunitarias e indígenas vayan creciendo, también tienen que compartirse con las actividades privadas.</p>
<p>¡OH!:  ¿Qué sucede entre los privados y los comunitarios respecto a esa certificación?<br />
AB: Los grandes detentores de la masa de bosque son los indígenas y campesinos con 15 millones de hectáreas para hacer manejo, mientras que el sector privado tiene aproximadamente cuatro millones. Es bueno combinar a estos nuevos actores forestales junto a los privados. Si logramos una ley que profundice el manejo forestal en el país, le haremos un bien al país y al mundo.</p>
<p>¡OH!:  ¿Cuáles son los vacíos que observan en esta nueva ley?<br />
Jorge Ávila (JA): No sabemos porque se la está tratando. Hemos participado en una reunión y vemos que cuando se trata de recursos naturales forestales hay que dejar la visión política y los dogmas y pensar a favor de un manejo sostenible del bosque para que sirva a todos, para las comunidades, los campesinos, los privados, etc. Si hacemos un buen manejo vamos a lograr avanzar en un hecho que nos ha dado el primer lugar en el mundo en manejo sostenible, lo que puede ir creciendo. Somos un país que tiene más de un millón de hectáreas certificadas, pero hace varios años que no crecemos por los problemas en saneamiento de tierras. El Estado tiene que tomar este problema como suyo. Considero que el principal vacío es la seguridad jurídica en las concesiones y en los derechos de todos, si podemos basarnos en eso, habremos logrado mucho.</p>
<p>¡OH!:  Hablaron de frustración ante el Protocolo de Kioto. ¿Por qué?<br />
JA: Porque cuando se publicita el Protocolo de Kioto, los países con bosque tropicales sentimos una muy buena oportunidad para que se valore el manejo forestal sostenible de los bosques tropicales. Ya nosotros estábamos involucrados en ello de manera profunda desde la aprobación de La ley Forestal # 1700 y creímos que el Protocolo de Kioto iba a permitirle a los actores forestales, sean estos empresarios o comunidades indígenas, cualquiera que tengan bosques tropicales, acceder a un plus o beneficio por hacer manejo sostenible, ya que éste genera al planeta un beneficio ambiental gratuito y tiene un costo elevado.</p>
<p>Además, creíamos que ello sería un incentivo para que los actores sigan haciendo manejo sostenible de los bosques, frente a nuestro principal enemigo que es la deforestación para uso agropecuario, pero el Protocolo de Kioto se amarra de conceptos que nos dejaron a un lado. La legislación forestal es muy exigente desde el punto de vista técnico. Esta es la ley que rige en determinado país. Dejaron fuera a los bosques tropicales dentro del Protocolo de Kioto porque aseguraban que se tenía que demostrar que se estaba impidiendo el uso de estos bosques para la agroforestación, y si esto no sucedía, no calificaban para los proyectos bajo el esquema de Protocolo de Kioto, dejando fuera a todos los bosques tropicales, no sólo a los bolivianos, dedicándose a financiar proyectos de reforestación y forestación. Fue una tremenda frustración porque habíamos centrado nuestras esperanzas de tener un estímulo para seguir haciendo manejo sostenible en los bosques tropicales.</p>
<p>¡OH!:  ¿Qué tan útil será el mecanismo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD)?<br />
JA: Si bien es un proceso en construcción, recoge un poco la frustración que tuvieron los países con el Protocolo de Kioto. En la COP15 (reunión en  Copenhague de la Cumbre del Cambio Climático) se sentarán bases más estructuradas y definitivas, podemos percibir que se ha reconocido que el Protocolo de Kioto se equivocó en el tratamiento de los bosques tropicales.</p>
<p>Tenemos la esperanza de que el manejo forestal sostenible de bosques tropicales, sea reconocido para calificar como un proyecto REDD. Si no se hace manejo forestal sostenible, si el Estado o cualquier instancia nacional o internacional no le brinda apoyo a los actores en general, no hablo sólo de las empresas, sino de todos en general, con seguridad que la deforestación promovida por la conversión de usos agropecuarios del bosque nos va a vencer.</p>
<p>¡OH!: Bolivia, sin embargo, ha declarado una nueva posición de no participar en los mercados voluntarios de REDD…<br />
JA: Es un tema independiente del valor que puede tener o no REDD para los bosques tropicales, porque la decisión que se tome en COP15 para calificar proyectos de manejo forestal dentro del mecanismo REDD es independiente de los beneficios que va a generar la venta de carbono. Sabemos que el gobierno boliviano ha optado por un fondo de compensación y no por la venta directa de los bonos, nosotros estamos en contra de esa decisión porque ellos centralizarán el dinero de la venta de bonos y lo distribuirán como vean conveniente y los actores directos, no tendrán un beneficio importante. El esquema por el que ha optado Bolivia es un desincentivo para poder establecer proyectos bajo el sistema REDD.</p>
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		<title>Forests, that green business</title>
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		<pubDate>Wed, 16 Dec 2009 13:33:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Monica Oblitas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Print stories]]></category>
		<category><![CDATA[Negotiations]]></category>

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		<description><![CDATA[Forestación. Hace poco se llevó a cabo el VIII Congreso Forestal Mundial. Allá se debatió el futuro de nuestros bosques y los de todo el planeta. He aquí un resumen de lo que sucedió en esos días, donde lo que quedó claro es que como país tenemos la obligación de preservar nuestros tesoros verdes.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Forests create livelihoods for billions of people, contribute to environmental sustainability, and represent a source of social and spiritual values for peoples, communities and nations. Meanwhile, the world is losing forests at an unprecedented rate. At the 8th World Forestry Congress in Buenos Aires, it is clear that something must be done and that there is no time to lose.</p>
<p>The story in Spanish follows.</p>
<p><strong>Bosques, ese verde negocio</strong></p>
<p>“Si las próximas generaciones, nuestros nietos y bisnietos, tienen el mismo consumo per cápita que tenemos nosotros, se necesitarán tres planetas para darles cabida… y sólo tenemos uno”, dice Rodney Taylor, director de bosques de WWF. Su presentación causa tanto impacto como la de Jane Goodall, reconocida bióloga, que habla de haber visto llorar a la tierra en Groenlandia, por los deshielos. En otra sala del VIII Congreso Forestal Mundial, realizado del 17 al 23 de octubre en instalaciones de La Rural, en la ciudad de Buenos Aires, se discute cómo ponerles valor monetario a los esfuerzos por no deforestar que tienen que realizar imprescindiblemente los países en desarrollo, si se quiere salvar al mundo. Se discute también cuánto es el porcentaje de reducción de emisiones que se ha cumplido por parte de los países industrializados desde el Protocolo de Kyoto y a cuánto y cuándo deben subir estas reducciones.</p>
<p>Hay voces que se levantan  contra lo injusto de tener que pagar por los años de desarrollo industrial de otros países, hay otras que señalan que no es tiempo de discutir de quién es la culpa; entre debates, conferencias y plenarias, lo que queda claro es que hay que hacer algo y que no hay tiempo que perder. Sobre todo si se calcula que en los últimos 35 años, la biodiversidad ha declinado en un 30%, y que la huella ecológica humana, excede el 30% en la capacidad ecológica. Haciéndolo más sencillo: En el planeta, cada minuto se pierden bosques del tamaño de 36 canchas de fútbol, asegura WWF. ¿Qué hacer al respecto? La importancia de los medios es vital en este contexto, sobre todo porque tienen la obligación de reflejar objetivamente las negociaciones y propuestas. Para ello, un grupo de periodistas fuimos beneficiados con una beca por el Instituto PANOS de Londres, especializado en formar periodistas para temáticas como esta. El entrenamiento terminará días antes de la COP15, (Conferencia de las Partes) donde cada uno tendrá la obligación de informar a sus países los avances, estancamientos o retrocesos de las negociaciones.</p>
<p>¿Y el equilibrio?<br />
Hace más de un decenio, la mayor parte de los países se adhirieron al tratado internacional de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Calentamiento Climático, para comenzar a evaluar cómo reducir el calentamiento atmosférico y hacer frente mediante la adaptación, a estos cambios. En 1997, los gobiernos acordaron incorporar una adición al tratado, conocida como Protocolo de Kyoto, que es más enérgico y tiene vinculación jurídica. Estados Unidos no suscribió tal Protocolo.<br />
La balanza no está equilibrada. Frente a los países del anexo 1 (ver recuadro) hay grandes diferencias económicas, mientras se espera que se reduzcan las emisiones por parte de los países en desarrollo, el ‘boom’ de los biocombustibles y otros elementos forestales, palian la pobreza de 1.200 millones de personas que dependen de los bosques.<br />
Frente a las alternativas, la que se levanta con más firmeza es REDD (Reducción por Emisiones de Deforestación y Degradación), que incluye compensaciones económicas a los países en desarrollo, cuyos bosques estén amenazados por la deforestación. Varios países, entre ellos Bolivia hasta hace poco, han unido sus discursos para lograr mayores resultados actuando en bloque. El asunto no es nada fácil. ¿Quién puede evaluar más allá del recurso forestal en sí, por su capacidad de almacenar y capturar las emisiones de carbono, al bosque? ¿Dónde quedan los recursos y el apego cultural de los cuales han vivido desde siempre las comunidades indígenas? ¿Cómo lograr un desarrollo sostenible sin las tecnologías necesarias?<br />
En la mesa del Congreso, hubo varias propuestas. El Secretario de Medio Ambiente de Minas Gerais (Brasil), José Carlos Carvalho, resumió: “La concepción de la política forestal no puede ser concebida como política monotemática. A partir de los nuevos paradigmas estos deben ser analizados para comprender cómo el desarrollo forestal debe ser organizado, incorporando los aspectos sociales, económicos y ambientales sin perjuicio de la rentabilidad y las inversiones”.<br />
Según William Jackson, de la IUCN (International Union for Conservation of Nature, por sus siglas en inglés), “Se precisa un conocimiento amplio sobre gestión sustentable”, lo cual puede lograrse solamente con la transmisión de tecnologías de desarrollo limpio hacia los países en desarrollo. Allí es imprescindible que las comunidades indígenas que forman parte de los bosques desde siempre, tengan voz y voto en cómo acceder a tomar decisiones sobre su hogar, “hasta ahora, los que tienen más bosques paradójicamente tienen menos participación en las negociaciones”, dice Jackson.<br />
De acuerdo a Ariel Lugo, del Instituto Internacional de Foresta Tropical, los cambios climáticos se podían preveer. “Pero no lo que sucederá con la combinación de las perturbaciones humanas más el cambio climático y las especies invasoras que reemplazan a las existentes. No podemos anticipar el daño porque primero actuamos y luego preguntamos”.<br />
Dentro de todas las consecuencias, la de las especies invasoras, es particularmente especial. Existen islas donde toda la fauna ha sido reemplazada por especies ajenas, como conejos o ratas, “estamos reorganizando el mundo de acuerdo a nuestras condiciones”, explica Lugo, “y no sabemos qué sucede cuando juntamos o reemplazamos especies. En Puerto Rico, por ejemplo, el 90% de los bosques son nuevos.”</p>
<p>Metas por cumplir<br />
El proyecto “Deforestation Zero” (Cero deforestación), planeado para el 2020, ha sido apoyado por 67 países. Esto no significa que se detenga por completo la deforestación, sino que la pérdida sea recompensada por reforestación. “Todos los países deben aplicar el mecanismo REDD para compensar sus esfuerzos de reducción”, dice Taylor, de WWF. Pero el tema álgido es que en general, los países del Anexo 1 pretenden renegociar el protocolo con miras a incluir a países clave del Sur en el sistema obligatorio de reducciones, mientras que los países en desarrollo insisten que las negociaciones deben continuar en el marco existente y que los países del Anexo 1 tienen que dar cumplimiento a sus obligaciones legales actuales.<br />
Para Jane Goodall, REDD es importante siempre y cuando se destinen los fondos a las comunidades locales, mientras destaca la nueva tecnología de Google, que permite monitorear los bosques para que entren a REDD. Para la bióloga, hasta el 2010 se deben reducir por lo menos el 20% de las emisiones, “es tan simple como pensar en consecuencia de nuestras acciones y los cambios que tendremos en la vida diaria.”<br />
Para Pablo Canziani, miembro del Panel sobre Cambio Climático de la ONU, no existe economía, ni política ni sociedad que puedan ser sanas si el medio ambiente está enfermo. Al ser preguntado acerca de la nueva posición de Bolivia frente a REDD, Canziani asegura que “El no ser parte de REDD es muy mala idea, debe ser un acuerdo global, y no se puede pensar que se quiere bloquear las economías con él. Los países con montañas serán los que más sufrirán las consecuencias del cambio climático, por la pérdida de glaciares, etc., así que debería ser una meta el cómo mitigarlo y REDD es una excelente forma para ello.”<br />
Si bien no existe una medida forzada para incluir a los países en REDD, los países industrializados pueden optar por no comprar productos que provengan de zonas deforestadas y poner impuestos específicos a esos productos. Pero sólo REDD no es suficiente, es necesaria también la responsabilidad de cada país y su gobierno.</p>
<p>¿Qué pasará con nuestros bosques?<br />
Según el informe de la UNFCC, los bosques y la actividad forestal en América Latina y el Caribe se verán influidos por el ritmo de la diversificación económica y los cambios en la dependencia de la tierra.<br />
En América Central y el Caribe, donde la densidad de  población es elevada, el aumento de la urbanización causará el abandono progresivo de la agricultura, la deforestación disminuirá y algunas de las áreas desforestadas se convertirán de nuevo en bosques. En América del Sur, a pesar de la baja densidad de población, es poco probable que el ritmo de deforestación disminuya en un futuro próximo.<br />
Los elevados precios de los alimentos y del combustible favorecerán la deforestación continuada para la producción ganadera y de cultivos agrícolas, con el fin de satisfacer la demanda mundial de alimentos, forrajes y biocombustibles.<br />
La ordenación sostenible de los bosques continuará siendo un desafío en diversos países donde la tenencia de la tierra no está bien definida.<br />
La región de América Latina y el Caribe podría beneficiarse de manera considerable del aumento de la demanda de los bienes públicos mundiales proporcionados por los bosques, en particular la captura y el almacenamiento de carbono, pero para hacer realidad este potencial se requerirá una mejora sustancial de los marcos normativos e institucionales. Los bosques plantados aumentarán, fomentados por inversiones privadas y por la continua demanda mundial de madera y productos madereros de Asia. No obstante, es poco probable que el incremento del ritmo de plantación sea suficiente para contrarrestar la constante deforestación.<br />
Lamentablemente, en el caso de Bolivia por ejemplo, que ratificó el Protocolo de Kyoto el 30/11/1999, poco se habló de la conservación de los bosques ya plantados, lo cual es un punto determinante en las conversaciones que se realizarán en la COP15.</p>
<p>Industria Forestal<br />
En la plenaria acerca Industria y Desarrollo Forestal, el Representante ante la FAO de la Madera y el Papel, José Urtubey dijo que con relación a la importancia económica, social y ambiental del sector forestal-industrial esta se hace evidente en millones de dólares. El año 2006  el comercio internacional registró 330 mil millones de dólares en productos (madera, tableros, pulpa y papel) y si a esto se le suman los números provenientes de la industria del mueble, hay que sumarle 54 mil millones de dólares. “Esto demuestra claramente la importancia que tiene el sector en una economía mundial”.<br />
Mientras tanto, Why Kong Hoy presentó su trabajo “Balances de gases con efecto invernadero en sistemas de biomasa y bioenergía”, en el que informó que en el año 2006 se destinaron 3.100 millones de metros cúbicos para la tala de árboles.  “La participación en el suministro de la energía primaria total es del 34 por ciento, lo cual no es mucho pero sí suficiente para tener un impacto en el cambio climático”, dijo.<br />
Malgorzata Buszko, Asesora de la Conferencia de Ministros sobre la Protección de los Bosques de Europa, analizó los criterios de sostenibilidad para la producción de bioenergía.<br />
“La directiva en materia de energía renovable exige 3 elementos: 1) reducir la emisión de gas con efecto invernadero; 2)  los biolíquidos no pueden ser producidos en desmedro de alta biodiversidad; 3) los biocombustibles no pueden producirse a través de grandes emisiones de carbono”.<br />
Buszko consideró que estas 3 exigencias deberían aplicarse no sólo en Europa, sino en todo el mundo. Y abogó porque se modernicen las herramientas de control de régimen forestal sostenible.<br />
Balgis Osman Elasha, representante del Alto Consejo para el Ambiente y los Recursos Naturales de Sudán y miembro destacada del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), galardonado en el año 2007 con el Premio Nobel de la Paz sostuvo que existen pruebas, basadas en distintos informes de que el cambio climático está sucediendo y lo está haciendo a una tasa mucho más rápida que la habilidad y capacidad de la mayoría de los ecosistemas de adaptarse o ajustarse a dichos cambios. “Nos estamos moviendo y alejándonos del promedio, vamos a ver condiciones climáticas más intensas que antes”, dijo. También señaló que existe una relación entre los impactos del cambio climático por la interferencia humana y los disturbios naturales. Por eso “no podemos saber qué es lo que se le puede atribuir al clima y qué a los seres humanos”.</p>
<p>Conclusiones<br />
El documento final del Congreso, destaca que los bosques son un valor incalculable para la humanidad puesto que ofrecen los medios de subsistencia a billones de personas, contribuyen a lograr la sostenibilidad ambiental, y constituyen una fuente de valores sociales y espirituales para los pueblos, las comunidades y las naciones. “Mediante una ordenación forestal sostenible pueden contribuir a reducir la pobreza, conservar la biodiversidad y a proporcionar una amplia gama de bienes y servicios a las generaciones presentes y futuras, en el contexto de un clima variable.<br />
Si bien sabemos que la ordenación forestal sostenible sola no es suficiente para abordar los diversos desafíos, estamos convencidos de que la ordenación forestal sostenible contribuye a alcanzar el equilibrio vital entre el hombre y la naturaleza y es necesaria para el desarrollo sostenible.<br />
Actualmente, las presiones más apremiantes de los bosques se ejercen desde fuera del sector forestal, por ejemplo, los cambios en el clima mundial, las condiciones económicas y de la población.  Estos cambios están creando repercusiones en todos los sectores, que afectan tanto a los bosques como al crecimiento demográfico y la migración rural hacia las ciudades o los efectos del cambio climático sobre la agricultura.  Estos cambios se presentan más rápidamente que en el pasado, y crean más incertidumbre y mayores fluctuaciones – los cambios económicos mundiales y la demanda y la oferta de combustible son solo un ejemplo.  El camino a seguir radica en la adopción de un enfoque integrado dentro de un paisaje para afrontar estos cambios, trabajando con asociados fuera del sector forestal a efectos de elaborar respuestas multisectoriales sostenibles. El ritmo creciente y la dimensión de los cambios en las condiciones económicas, sociales y ambientales exigen una acción inmediata.<br />
Estas conclusiones se suman a la larga lista con la que los negociadores viajarán a Copenhague. Pero el tema no puede dejarse sólo en sus manos. Cada uno de nosotros tiene algo que hacer y lo tiene que hacer ya. (Con datos de Banco Mundial, IUCN, WWF, FAO, CIFOR)</p>
<p>Nuevos órdenes<br />
En los últimos dos decenios, algunos países han concedido la propiedad legal de los bosques a las comunidades indígenas, por ejemplo, Bolivia, 12 millones de hectáreas; el Brasil, 103 millones de hectáreas; Colombia, 27 millones de hectáreas; el Ecuador,<br />
4,5 millones de hectáreas y Guyana, 1,4 millones de hectáreas de tierra, comprendidos los bosques.<br />
Si bien la propiedad confiere a las comunidades derechos firmes de uso sostenible de los recursos forestales, los conflictos sobre la propiedad, en ocasiones violentos, y la falta de aplicación de las normas y los reglamentos han permitido la ocupación y la explotación maderera ilegales en extensas áreas de estos bosques. (OIMT, 2006)</p>
<p>Hechos y cifras<br />
-	Los bosques abarcan 4.000 millones de hectáreas en el mundo, lo que equivale al 30% de la superficie terrestre del planeta. Un 56% de estos bosques se encuentran en zonas tropicales o subtropicales.<br />
-	La cobertura forestal se distribuye de manera irregular. Sólo siete países poseen cerca del 60%, otros 25 poseen el 82% y 170 países comparten el 18% restante.<br />
-	Las plantaciones forestales ocupan un 3,8% de la superficie con cobertura de bosque total, es decir 140 millones de hectáreas.<br />
-	La pérdida neta global de bosques estimada es de 7,3 millones anuales entre los años 2000 y 2005.<br />
-	Los mayores niveles de deforestación se registraron en Sudamérica, con 4,3 millones de hectáreas al año, seguida por Africa con 4 millones de hectáreas al año.<br />
-	Más de 1.000 millones de personas dependen de los bosques para su sustento.<br />
-	Más de 2.000 millones de personas (un tercio de la población mundial), usan combustibles derivados de la biomasa, principalmente leña para cocinar y calentar sus hogares.<br />
-	Cientos de millones de personas utilizan medicinas tradicionales extraídas de los bosques.<br />
-	En unos 60 países en vías de desarrollo, la caza y la pesca realizadas en áreas boscosas proporcionan más de una quinta parte del consumo necesario de proteínas.<br />
-	En 2003, el comercio internacional de madera aserrada, pulpa, papel y cartón, generó 150.000 millones de dólares, es decir, más del 2% del comercio mundial total. Dos terceras partes corresponden al mundo desarrollado.<br />
-	En muchos países en vías de desarrollo, las empresas forestales brindan una tercera parte de todo el empleo rural no agrícola y generan ingresos mediante la venta de productos madereros.<br />
-	El valor del comercio de productos forestales no maderables asciende a unos 11.000 millones de dólares. Dichos productos incluyen plantas medicinales, jarabes, corcho, etc.<br />
-	Se calcula que 1.700 millones de toneladas de carbono se emiten cada año a la atmósfera, debido al cambio en el uso del suelo. Gran proporción de estas emisiones provienen de la deforestación en zonas tropicales.<br />
-	Esto constituye alrededor del 20% de las emisiones globales de carbono. Este porcentaje es mayor al sector global del transporte, basado en el uso intensivo de combustibles fósiles.<br />
(Fuentes FAO, Banco Mundial, CIFOR, IPCC)</p>
<p>En países con una cubierta forestal relativamente alta y en las primeras etapas de la industrialización, los bosques son muy vulnerables. Entre 1990 y 2005, esta región perdió casi 64 millones de hectáreas, un 7 %, de su superficie forestal. Más de una tercera parte de la deforestación mundial entre 2000 y 2005 tuvo lugar en esta región. Todos los países de América del Sur registraron una pérdida neta en la superficie forestal entre 2000 y 2005, excepto Chile y el Uruguay, que presentaban tendencias positivas debido a programas de plantación industrial a gran escala. (UNFCC)</p>
<p>¿De qué anexo es quién?<br />
-	Países listados en el Anexo 1 de la Convención Marco en Cambio Climático (UNFCC) son los países industrializados y con economías en transición. Los países de este Anexo tienen la responsabilidad de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para el año 2008-2021, respecto a los niveles de 1990.<br />
-	Los países No-Anexo 1 de la convención, son los países en vías de desarrollo para los cuáles no se ha establecido ninguna meta vinculante de reducción de emisiones bajo el marco del protocolo de Kyoto. Actualmente hay discusiones respecto al rol de Brasil, India y China.</p>
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		<title>Russian roulette with the planet at UN climate talks?</title>
		<link>http://www.climatemediapartnership.org/reporting/stories/russian-roulette-with-the-planet-at-un-climate-talks/</link>
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		<pubDate>Mon, 14 Dec 2009 08:10:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Monica Oblitas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Print stories]]></category>
		<category><![CDATA[Negotiations]]></category>

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		<description><![CDATA[More than 20,000 negotiators, experts, journalists and activists from 192 countries start a second week of UN talks here in the Danish capital to try to prevent catastrophic climate change produced by fossil-fuel burning and other human activities.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>COPENHAGEN&#8211;More than 20,000 negotiators, experts, journalists and activists from 192 countries start a second week of UN talks here in the Danish capital to try to prevent catastrophic climate change produced by fossil-fuel burning and other human activities.</p>
<p>The story in Spanish follows.</p>
<p>Los cálculos están hechos. Si para el 2020 las naciones desarrolladas no reducen entre un 25 a un 40% las emisiones de carbono por debajo de lo existente en 1990, el resultado será catastrófico para todos y el planeta entero sufrirá las consecuencias. Esto es una verdad científica e irrefutable que esgrime el IPCC (Panel Intergubernamental de Cambio Climático de las Naciones Unidas). Pero aún con esta reducción, hay un 50% de probabilidades de que la temperatura se eleve en 2 grados centígrados.<br />
Todo esto se tiene claro en Copenhague, donde, del 7 al 19 de diciembre, se lleva a cabo la COP 15 (Conferencia de las Partes en su quinceava versión), que pretende cerrar acuerdos en torno al cambio climático con 192 países asistentes. Sin embargo poner las reglas en el tablero cada vez se hace más complicado. Los intereses son muy diferentes, así como las posturas en que cada país se encuentra. Divididas en bloques, las naciones están desplegando lo mejor de sus estrategias, pero priman los intereses económicos de los más poderosos, en un juego totalmente desigual que tiene a los pobres como a los perdedores.<br />
Las grandes potencias como la Unión Europea o Estados Unidos, se enfrentan con economías que emergen como Brasil, India y China, (hoy en día el mayor emisor de carbono en el mundo), que no están dispuestas a postergar su desarrollo. La Unión Europea por su parte tampoco ofrece mucho, con excepción de Noruega y Escocia que han manifestado su intención de recortar en un 40% sus emisiones de carbono hasta el 2020. Estados Unidos, hasta el año pasado el mayor emisor, ni siquiera ha ratificado el Protocolo de Kioto.<br />
Mientras, la posición de los AOSIS (Alianza de Pequeños Estados Insulares) los más vulnerables al cambio climático, es quizá la más significativa ya que la permanencia o no del Protocolo de Kioto es fundamental para ellos, porque es lo único que hasta ahora asegura que los países desarrollados paguen por la devastación que ellos sufrirán irremediablemente.</p>
<p>Recuadro 1<br />
Bolivia habla<br />
La propuesta de Bolivia, se resume haciendo énfasis en que los países desarrollados han “expropiado más de la parte que les toca del espacio ambiental de la Tierra” y que pagar esta “deuda climática” es simple: aquellos que se enriquecieron causando el cambio climático son responsables de compensar a los pobres. El país exige esfuerzos enérgicos por parte de los países desarrollados para reducir su sobre-contaminación y sobre-consumo.<br />
Sin embargo el asunto de fondo es que la responsabilidad de los países desarrollados queda en el papel porque no existen mandatos legales, aunque estén inscritos dentro del Protocolo, que los obligue de ninguna manera a cumplir, más allá de las responsabilidad “moral”, y en ello está quizá la mayor debilidad del Protocolo de Kioto: mientras los países no adscriban lo firmado como leyes nacionales o se encuentre otra manera de hacer los acuerdos obligatorios, no hay forma de que se pueda forzar a ninguno a reducir sus emisiones o a pagar compensaciones por las emisiones de carbono.</p>
<p>Recuadro 2<br />
REDD+<br />
Los esfuerzos por reducir las emisiones de carbono causadas por la deforestación, una de las principales causas de contaminación, entrarán dentro de este mecanismo cuyas siglas se traducen como Reducción de Emisiones por Degradación y Deforestación. Esencialmente, es una forma de pagar a los países en desarrollo o a determinadas comunidades dentro de ellos para que conserven sus bosques. Las cantidades de carbono que se dejan de emitir se traducen en créditos por &#8220;compensación de emisiones de carbono&#8221;.. Estos créditos pueden ser vendidos a gobiernos o compañías que estén dispuestos a pagar por delegar en otros la reducción de sus emisiones de gases de invernadero. El informe Stern habla de al menos US$5.000 millones anuales que vendrían, a través de REDD+, de los ocho países responsables del 70% de las emisiones de gases de invernadero derivadas de la deforestación. La actual política medioambiental de Bolivia, no está de acuerdo con este mecanismo.</p>
<p>Recuadro 3<br />
Las cifras<br />
-	En la Declaración de Bonn de 2001 los países desarrollados acordaron dar US$ 410 millones al año a las naciones en vías de desarrollo, para lo que se crearon dos fondos especiales de Naciones Unidas (ONU).<br />
-	Los países en desarrollo aseguran que hasta 2008 deberían haber ingresado al menos US$1.600 millones a ese fondo.<br />
-	Ocho años después, tan sólo se han pagado US$260 millones.<br />
-	Se estima que los países vulnerables necesitan entre US$40.000 millones y US$100.000 millones al año para adaptarse a los cambios del clima.</p>
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		<title>Expectant climate on the streets of Copenhagen</title>
		<link>http://www.climatemediapartnership.org/reporting/stories/expectant-climate-on-the-streets-of-copenhagen/</link>
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		<pubDate>Sat, 12 Dec 2009 10:14:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Monica Oblitas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Print stories]]></category>
		<category><![CDATA[Impacts]]></category>
		<category><![CDATA[Negotiations]]></category>

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		<description><![CDATA[Danish society and international visitors today will demonstrate in the streets of Copenhagen against all manner of issues coming out of UN climate change talks here in Denmark. This comes on the eve of the arrival of world leaders and high-powered negotiators trying to cut a global deal on climate change. 

The full story in Spanish continues. 

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			<content:encoded><![CDATA[<p>COPENHAGEN&#8211;La reciente filtración del borrador de un documento que estaba siendo trabajado como propuesta por el gobierno de Dinamarca y que fue publicado en el diario británico The Guardian, ha despertado las críticas de los grupos ecologistas y ha acentuado la división entre los países ricos y pobres, durante la conferencia de Copenhague.<br />
Desesperado por llegar a un acuerdo, que haga de esta cumbre un esfuerzo exitoso para su política interna, Dinamarca esgrimió un documento en el que pide que se mantenga en un máximo de dos grados centígrados el incremento de la temperatura de la Tierra. Para lograrlo pide a los países desarrollados que corten sus emisiones de gases de efecto en un 50% en todo el mundo antes de 2050. El problema de fondo en este documento llega, precisamente, con la creación de un “fondo para el clima&#8221;, que ayudaría a los países en desarrollo a soportar las consecuencias del calentamiento global, lo que, aseguran algunos críticos, es un intento por dejar atrás el Protocolo de Kioto y dividir a los países pobres.<br />
Los expertos leen en este acuerdo una sugerencia peligrosa: que los países ricos paguen a los países pobres para que corten sus emisiones, en lugar de recortar las suyas, como piden los científicos. Esta propuesta ha traído gran revuelo y susceptibilidad hacia las nuevas propuestas que puedan emerger del gobierno anfitrión, uno de los representantes con mayor peso de la UE (Unión Europea).<br />
Por su parte el grupo conocido como BASIC (Brasil, Sudáfrica, India y China), ha puesto su propia propuesta sobre la mesa. Esta se basa fundamentalmente en el sistema de reducción de emisiones que está inscrito en el Protocolo de Kioto, ya que es por ahora el único tratado vinculante legalmente que incluye medidas de asistencia financiera y transferencia de tecnología.<br />
Por su parte, en medio de una contundente manifestación, los países de la AOSIS (Alianza de Pequeños Estados Insulares) han dejado en claro que no están dispuestos a perderse en la mesa de negociaciones y que apuestan todo. La reciente propuesta de Tuvalu (país destinado a desaparecer bajo el agua), apoyado por Granada y por el resto de la AOSIS, hace hincapié en la importancia del Protocolo ahora y en el futuro y pide extender el reparto de lo recaudado para los fondos de cambio climático, exige dar autoridad legal al Comité de Cumplimiento del Protocolo de Kioto e incluir nuevos gases de efecto invernadero, así como las emisiones de la aviación internacional y marítima.<br />
Hoy sábado, junto a la llegada de los primeros ministros a la sede de la COP 15, habrá grandes manifestaciones en Copenhague que serán protagonizadas por importantes personajes públicos como actores, modelos y activistas y que incluirán una vigilia con velas, danzas, protestas callejeras y barcos que navegarán portando inmensas pancartas en contra del cambio climático.</p>
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